Ayer día 23 tuve la suerte de poder participar en el 1er Encuentro Internacional de Amigos de los árboles que tenía como plato fuerte la presencia de Vandana Shiva y la de Albert Gore. La entrada al evento costaba entre 300 y 480€ de vellón, lo cual me parece una tremenda exageración; claro que yo creo que de las 900 personas que asistimos no sé si llegarían a 10 las que hicieron el primo de pagar porque por lo que pude ver todos estábamos invitados por una u otra empresa, aunque, eso sí, no todo el mundo estuvo invitado a comer porque dependía del color de la credencial estabas o no invitada a comer, claro que también en la cosa del comer había "clases". Por ejemplo toda la clase política, grandes empresarios, banca, VIPS y prensa de categoría, comieron en el hotel Juan Carlos I y el resto de invitados comimos (de maravilla que todo hay que decirlo)en un gran salón del mismo Palacio de Congresos. La comida toda ovolatovegetariana y exageradamente abundante la presentaron en dos grandes bufetes libres.
Y dadas estas anotaciones en plan cotilleo vamos a lo que quería comentar. La gente que participó en las conferencias y mesas redondas estuvieron, por lo general muy bien: la ministra Narbona, Joaquín Araujo,Carlos Zayas,pero quien nos dejó a todos boquiabiertos fue Jerónimo Aguado, un hombre del campo, un campesino que coordina la universidad Rural Paulo Freire y que como hombre del campo sabe muy bien lo que por allí pasa y no se deja llevar por fantasías. de la mesa redonda de la tarde en la que participó fue el que se llevó los aplausos más rotundos.
Los platos fuertes uno clausuraba la sesión de la mañana, Vandana Shiva y Al Gore el de la tarde y con ello la jornada.
Vandana Shiva, una mujer de la India, con una modestia y una claridad meridiana, hablo claro y sin ñoñerías como corresponde a una Premio Nobel alternativo y líder del movimiento antiglobalización. Es de las de "al pan, pan y al vino, vino". no necesito pantallas, ni portátil, ni nada, sólo su persona, su voz y su mensaje. Genial. La sala puesta en pie despidió su charla.
DE Al Gore no puedo decir lo mismo, al menos yo, porque la gran mayoría de los asistentes, estaban embobados con lo que decía. Lo que decía lo podía decir cualquiera de los que me lean aquí porque las Nuevas Tecnologías casi hablan por uno si el material está bien preparado. Y eso fue la conferencia de este señor: un ir explicando lo que ya hemos visto mily una veces en nuestros ordenadores en la tele o en el cine: catástrofes, deshielos, desaparición de lagos, etc, etc, etc, todo ello bien aliñado con gráficos y simulaciones capaces de poner los pelos de punta a cualquiera; pero eché en falta una conclusión esperanzadora, un mensaje que con fuerza nos invitara a luchar con todos los medios por la sanación de nuestro Planeta. No; el mensaje de Al Gore es catastrofista y poco acorde con lo que pretende defender ya que me informaron y parece ser que la tele lo ha dado en repetidas ocasiones, que tiene una casa-mansión con un gasto energético impresionante y sin quitarle méritos que, evidentemente tiene la campaña que ha emprendido, creo que hay que ser y actuar consecuentemente con lo que se predica, así que no me extraña que su mensaje no dé atisbos de esperanza.
No sé cómo sería la despedida que se le hiciera, pero no creo que tuviera el calor que tuvo la de Vandana Shiva. Yo me marché cuando vi que ya acababa para evitarme el mogollón de la salida. Me compré un libro de poemas todos referidos a los árboles y me dieron una bolsa llena de cajas de semillas de árbol y que las obsequiaban para animar a la gente a participar en la plantada de los 10 millones de árboles que se quieren plantar en España en los próximos 4 años.















