Eso es lo que me pareció ayer por la mañana cuando iba para la editorial. Cambié de carril porque como siempre hay atascos a la entrada de Barcelona, he encontrado un atajo que me evita estar atascada. Mi asombro fue que no me encontré ningún semáforo funcionando con lo cual pues eso, El Cairo: unos que pasan entre los coches, las motos que se cuelan por donde encuentran un resquicio, los coches encantados de no tener que frenar... y asà llegué a mi lugar de destino. Tampoco iba el aparato de los tiquets de la zona azul, ni el de la verde y yo más contenta que unas pascuas.
En el portal me encuentro con un compañero de trabajo que está llamando por el móvil porque dice que llama y no le abren. Nos bajan a abrir y nos cuentan que no hay luz. Los chicos que estaban trabajando encantados de la vida porque los ordenadores, silenciosos, y ellos, de conversación. Entonces nos informan que medio Barcelona está sin luz porque se han quemado dos grandes estaciones eléctricas.
Y asà está la cosa. Han pasado casi 48 horas y todavÃa siguen más de 30.000 personas a las "foscas". ¿A qué se ha debido el apagón? Dicen que por exceso de gasto eléctrico a causa de los aires acondicionados (eso lo dicen las compañÃas eléctricas, claro está); los polÃticos intentando echar pelotas fuera; el gobierno de Cataluña diciendo que ellos ya habÃan advertido de que las instalaciones de la red estaban viejas. Y asà unos y otros.
La realidad es que se han perdido cantidades industriales de mercaderÃas; que los restaurantes ayer no pudieron trabajar excepto los que tenÃan algún grupo electrógeno propio, los cajeros automáticos no daban dinero porque no tenÃan luz, los bancos más de lo mismo y, al parecer por la noche, en los barrios donde no habÃa luz hubo más de un susto, de manera que esta noche va a haber patrullas vigilando en mayor número que las que hubo ayer.
¿Quién pagará los platos rotos? Pues como bien decÃa esta mañana un economista por la TV catalana. Los pagaremos los usuarios porque el gobierno pondrá una multa millonaria a las compañÃas eléctricas y éstas, subirán las tarifas y todo quedará como antes. Los paganeros, los de siempre, los ciudadanos
















