Ya hace tiempo que quería escribir sobre este tema y omo hoy he recibido un catálogo de ropa, me pongo a la faena.
El tema que me ronda la cabeza hace bastante tiempo es éste de los tangas y digo que me ronda la cabeza porque cada vez que veo anuncios de tangas o los veo en los puestos de los mercadillos o en cualquier tienda de ropa interior, siempre pienso lo incómodo que ha de resultar el artefacto.
Si cualquier cosa que nos roce el ano (culo en el lenguaje de la calle), nos hace ver las estrellas, debe ser horrible el tener una cuerdita, cordoncito o cintita metida todo el día en toda la longitud de la raja culera y que, además debe andar moviéndose al compás de las caderas del o de la andante con lo cual se deben hacer rozaduras o, en el mejor de los casos dar la sensación de tener unas almorranas hermosísimas.
Claro que igual estoy equivocada y resulta que la cuerdita o cordoncito da gustirrinín y creyendo una que los portadores y portadoras son masocas, resulta que se lo pasan pipa y nosotros aquí, al menos yo, sufriendo por lo que deben estar padeciendo estas personas.
Y bueno, como ya me quitado un peso de encima, aquí les dejo mi escrito que yo me voy a dormir.












11.04.08 @ 01:52