Este es uno de esos pensamientos míos que acuden a mi cabeza cuando menos me lo espero.
Ha sido esta mañana cuando he salido a hacer unos recados. En la calle Luis Millet me he cruzado con una chica joven marroquina bien vestida con sus pantalones, su blusa y su pañuelo blanco en la cabeza. Hacía calor y he pensado ¡vaya calor que debe estar pasando! A unos 300 metros he vuelto a ver otra joven que también llevaba su pañuelo blanco. Debía de llevar un rato caminando porque se la veía acalorada y mirando con resignación la leve cuesta de la calle Roger de Flor que tenía que subir. Al verla es cuando me ha venido a la cabeza el pensamiento ¿Qué pensarán estas mujeres al vernos por la calle sin mangas, con tirantes, con pareos o pantalones cortitos, etc? ¿Nos envidiarán? ¿Nos considerarán desvergonzadas, pecadoras o similares? La verdad es que gustaría saberlo.
TEngo una exalumna que es de las primeras familias que se establecieron aquí. Ella nunca lleva velo excepto cuando sale con su marido; entonces se lo pone y no siempre. Su testimonio no me sirve porque es la excepción.