No quiero que acabe del día sin comentar mi día de hoy.

Tal vez sirva para risa de algunos pero me es absolutamente igual. Hoy mi maestra de Reiki nos ha obsequiado, antes de volver a la India donde vive, aunque sigue teniendo su casa aquí y viniendo dos veces al año, con una mañana de taller de meditación vipasana y círculo de energía reiki por la tarde.

La meditación vipasana se basa en centrar el pensamiento en la respiración: respiraciones profundas en las que tú eres consciente de por dónde te entra el aire y cómo sale. En pocos minutos estás relajado.

Después de la sesión de la tarde hemos hecho, como siempre, la merienda con el té de genjibre que hace Peter, el marido de Lola, nuestra maestra, y las aportaciones que cada asistente lleva. Hoy había: tarta de frutas, tarta de crema y almendras, galletas de soja, palitos de sésamo y frutos secos.

El té de genjibre es buenísimo para el estómago y la digestión. Les dejo la receta.

Para un vaso de agua, una cucharadita de genjibre fresco rallado, una rodaja de limón y una cucharita de miel.
Se pone el agua a hervir y mientras se ralla el genjibre. cuando el agua empieza a hervir se añade el genjibre rallado y la rodaja de limón y se deja hervir a fuego lento unos 10 minutos. Pasado el tiempo se se apaga del fuego y se deja reposar, tapado, 5 minutos. Se cuela en el vaso y se añade la miel.

Seguro que les va a gustar y tonificar.